Como cada año, el “Buen Fin”
llega a México e invade con las ofertas en la mayoría de tiendas
departamentales, comerciales y negocios que se quieran agregar a este gran evento.
En Acapulco, la locura de
las ofertas no fue la excepción, el resultado de este fin de semana fue,
tiendas totalmente llenas, turismo, tráfico, compras masivas y sin duda alguna,
deudas que a veces resultan innecesarias.
Pero a pesar de esto, las
inconformidades se fueron presentando constantemente con los consumidores de
las tiendas, como los precios elevados, ofertas absurdas, trato descortés por
parte de empleados, en fin.
Tal parece como si el “Buen
Fin” sea una estrategia barata en la que pretende que los ciudadanos gasten un
dinero innecesario, endeudarse con cosas que no debería, en fin.
El “Buen Fin” casi termina y
aun no se refleja quienes son los verdaderos beneficiaros de este evento, si
las grandes empresas o los ciudadanos.


